CON LIBROS SE ESTUDIA MEJOR
 "......Después de pasar el huevo de gallina por todo el cuerpo María quedó exhausta, como aliviada. Fiebre desapareció. Huevo hervía en manos de Rosaura que se pasaba de derecha a izquierda y viceversa, cuando se entibió, en filo de mesa lo rompió y en plato hondo de lata colocó yema y clara. El color amarillo había desparecido, alrededor tenía color verde turquesa y centro oscuro. Acercó plato a débil luz y fugazmente vieron el rostro del demonio. Aterradas retrocedieron. No tuvieron tiempo de asustarse ni pensar en nada. María a gritos comenzaba dolores de parto.

—Dios mío ojalá que no nazca hoy, es el seis del seis del cincuenta y seis, tiene tres seis y un cinco, los tres seis son el número de la bestia y el cinco nos indica la cantidad de personas que van a morir, son números maldecido por Dios —dijo Petronila que sabía de presagios y maldiciones bíblicas.

Quedaron en silencio -mejor oremos- dijeron a dúo. El ruido de feroz tormenta apagaban gritos de embarazada y rezos de comadronas. Rosaura y Petronila ayudaba a empujar desde el vientre. Dos horas duró el trabajo de parto hasta que nació. Cuando salió, cayó en recipiente de lata haciendo ruido de piedra. Al verlo, matronas se horrorizaron era un pedazo de carbón de forma irregular cubierto por lámina viscosa verde oscura como tortuga prehistórica de selva amazónica. Rosaura cortó cordón umbilical, levantó la criatura y daba golpes suaves en donde ella creía que era la cola. Después de diez minutos eternos, el bebé lloró. Alivio de madre y comadronas. Afuera, tormenta amainaba. Limpiaron suavemente hasta que aparecieron rasgos humanos, acercaron a la madre que esperaba el dichoso momento de dar calor. En silencio, matronas se acostaron a descansar en esteras santiagueñas que había llevado Rosaura. Agotadas, y estresadas quedaron dormidas profundamente.

Amanecía cuando presentimiento extraño despertó a Rosaura. María y Petronila dormían. Con mucho sigilo sacó a bebé de brazos materno, acostó suavemente en una especie de pesebre que habían preparado en piso de tierra. En ese momento observa punto oscuro en pié derecho de la criatura como una mancha, tomó trapo húmedo, refregó, y desató el maleficio......"

EL GOBERNADOR DIABÓLICO

$500
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 "......Después de pasar el huevo de gallina por todo el cuerpo María quedó exhausta, como aliviada. Fiebre desapareció. Huevo hervía en manos de Rosaura que se pasaba de derecha a izquierda y viceversa, cuando se entibió, en filo de mesa lo rompió y en plato hondo de lata colocó yema y clara. El color amarillo había desparecido, alrededor tenía color verde turquesa y centro oscuro. Acercó plato a débil luz y fugazmente vieron el rostro del demonio. Aterradas retrocedieron. No tuvieron tiempo de asustarse ni pensar en nada. María a gritos comenzaba dolores de parto.

—Dios mío ojalá que no nazca hoy, es el seis del seis del cincuenta y seis, tiene tres seis y un cinco, los tres seis son el número de la bestia y el cinco nos indica la cantidad de personas que van a morir, son números maldecido por Dios —dijo Petronila que sabía de presagios y maldiciones bíblicas.

Quedaron en silencio -mejor oremos- dijeron a dúo. El ruido de feroz tormenta apagaban gritos de embarazada y rezos de comadronas. Rosaura y Petronila ayudaba a empujar desde el vientre. Dos horas duró el trabajo de parto hasta que nació. Cuando salió, cayó en recipiente de lata haciendo ruido de piedra. Al verlo, matronas se horrorizaron era un pedazo de carbón de forma irregular cubierto por lámina viscosa verde oscura como tortuga prehistórica de selva amazónica. Rosaura cortó cordón umbilical, levantó la criatura y daba golpes suaves en donde ella creía que era la cola. Después de diez minutos eternos, el bebé lloró. Alivio de madre y comadronas. Afuera, tormenta amainaba. Limpiaron suavemente hasta que aparecieron rasgos humanos, acercaron a la madre que esperaba el dichoso momento de dar calor. En silencio, matronas se acostaron a descansar en esteras santiagueñas que había llevado Rosaura. Agotadas, y estresadas quedaron dormidas profundamente.

Amanecía cuando presentimiento extraño despertó a Rosaura. María y Petronila dormían. Con mucho sigilo sacó a bebé de brazos materno, acostó suavemente en una especie de pesebre que habían preparado en piso de tierra. En ese momento observa punto oscuro en pié derecho de la criatura como una mancha, tomó trapo húmedo, refregó, y desató el maleficio......"